Fátima y Sebastián – Mi experiencia

Recientemente he tenido la oportunidad de conocer a dos lindas familias que crearon una amistad muy especial dada la difícil situación que tuvieron que vivir cuando sus bebés nacieron prematuros. Para los que no hemos vivido una situación como esta, estoy segura que cuesta entender lo duro que es. Fátima nació el  20 de junio con solamente 1 libra y 9 onzas, midió 33 cm. Tenía recién 26 semanas. A los pocos días vino a su lado Sebastián quien pesó 3 libras. Los padres vivieron semanas de mucho miedo e incertidumbre, pero sobre todo esperanza y fe.

Cuando Fátima salió del Hospital fue una celebración no solo para sus padres y familia, sino también para doctores y enfermeras. Algunos no habían creído en este milagro, pero ella estaba decidida a luchar e iniciar una vida llena de fuerza e inspiración. Al estar ya en su casa,  nos llamó su papá y me encantó la idea de que las dos familias se pusieron de acuerdo para juntarse para la sesión de fotos y no  cabe duda que tanto los papás como los bebés la pasaron muy bien.

Al ver a las dos familias reunidas, noté una inmensa felicidad en sus ojos, un amor incondicional por sus recién nacidos y un profundo agradecimiento por tener a sus bebés en brazos. Con esta misma alegría me recibieron a mí e iniciamos con las preparaciones para el gran día: Su primera sesión de fotos.  Primero planeamos la sesión, calentamos el cuarto y me encantó cuando los papas pusieron música. Eso hace que todos se relajen y lo mismo se transmite al bebé.

Fátima seguía profundamente dormida en su cunita, le quitamos poco a poco su ropita para ponerle su moña y su pañal de crochet.  A pesar de ser tan chiquita, todo le quedaba perfecto. Durante la sesión se despertaba por ratos y se volvía a dormir. A veces nos miraba con sus grandes ojos. Su papá me mostró una fotografía de su primer día de nacida, yo no lo podía creer. La vida y crecimiento de Fátima realmente es un milagro.

En este tiempo Sebastián había comido y le tocaba su sesión. Acostamos a Fátima al lado de él y los dos se quedaron profundamente dormidos tomados de la mano. Logramos captar estas imágenes tan preciosas y llenas de recuerdos para los padres.

Para mí fue una sesión cargada de emociones y muy especial. Espero tener el honor y gusto de tomarles nuevamente fotografías a estos dos hermosos amigos y verlos seguir creciendo.

Tatjana