La Primera Sesión Fotográfica

 

Llega el momento del año en el que los padres aprovechan para tomarle esas fotos del recuerdo a los más pequeños de la casa. Después de una extensa búsqueda y varias recomendaciones, finalmente encuentran el fotógrafo y el set que más les gusta.

Antes de una sesión fotográfica, existe un preámbulo en el cual los padres se toman el tiempo de encontrarle la ropa más adecuada para las fotos e incluso, en ocasiones, pueden pasar ciertos días con sus hijos pidiéndoles “que sonrían” para prepararlos para ese gran día. Pero, ¿qué es lo que usualmente pasa cuando llega ese día?

Para algunos niños, esa primera sesión fotográfica será como de película, niño sonriente, feliz con el nuevo ambiente, atento a las gracias que les hace mamá, papá o incluso la abuela y, el tiempo de la sesión fotográfica pasó sin mayor percance. Sin embargo, para otros niños, la idea de estar en un ambiente completamente desconocido, con personas que no conoce, luces, sonidos que son nuevos para él puede causar un descontrol total. Lo que genera en los padres estrés o tensión que no les favorece para ayudar a calmar a su hijo. Si están preocupados de que eso les suceda, sigan leyendo porque tengo algunos tips o sugerencias que les pueden ser de gran utilidad durante esa primera sesión.

Es importante que todos los papás sepan que, para los niños, en muchas ocasiones, el estar en un nuevo ambiente podría generarles cierta incomodad. Es por esto, que la primera sugerencia es tomarse unos minutos antes de su sesión para ir a conocer el lugar, que su hijo sepa dónde estará los siguientes minutos, que comience a familiarizarse con el espacio (siempre respetando sí ya hay otra sesión fotográfica en curso). Es cierto que en unos minutos no podrá sentirse como en casa, pero esto les ayudará a calmarse. Cuando ellos se dan cuenta que es un espacio en el que puede sentirse seguros, generará en él tranquilidad.

Así mismo, si ustedes ya conocen como su hijo reacciona a conocer nuevas personas, podrían tomarse unos minutos para conocer al fotógrafo, esto ayudará bastante en el momento que el fotógrafo “se coloque algo delante de la cara” (la cámara) que podría ser causante también de cierto malestar por parte de los niños.

En el momento que la sesión fotográfica esté por comenzar, los padres pueden ayudar al fotógrafo a que preste atención o responda a las instrucciones que se le están dando. Pero recuerden, ¡algunos son bastantes pequeños! Así que, si las instrucciones son complejas o requieren mucho de ellos, podrían no ser capaces de entenderlas. Tratemos de mantenerlas simples y claras.

¿Qué pueden llevar para las sesiones fotográficas? Esto también es una pregunta que pueden tener los padres, deben ser objetos (juguetes, peluches, música) que le guste y le llame la atención para provocar en las reacciones agradables. Y, ¡ojo! No debemos de pedirle constantemente que el niño sonría, usualmente al hacer esto, lo que obtienen los padres es lo contrario.

Al final, lo más importante de la sesión fotográfica será que tanto padres, niños y fotógrafo tengan un momento agradable. Recuerden que las fotos que son menos planeadas y que permiten al niño reaccionar con naturalidad serán las más bonitas.

Por: Amanda Estrada Echevarría

Licenciada en Psicología Clínica

Co-Propietaria de Molly Manners Guatemala

amanda@mollymanners.com